México cuenta con 2.5 millones de hectáreas de “pequeño riego”, es decir, superficie que no corresponde a los Distritos de Riego (es decir, sin administración por parte del Estado); en algunos casos corresponde a zonas de regadíos milenarias, en otras a superficies incorporadas o reincorporadas muy recientemente (Palerm Viqueira, 1997). Justamente, esta autora sostiene que la persistencia de este tipo de regadío desde tiempos prehispánicos, con el carácter de estar fuera de la administración del Estado, parecería indicar que la organización autogestiva lograda por los regantes parece ser eficaz y sustentable.
Controlado por agricultores que se han organizado en comunidades de regantes, conocidas como comunes de agua, constituye una forma de manejo de la propiedad comunal que se remonta a la España Románica e Islámica. La mayor parte del tiempo, los miembros de los comunes eligen sus propios líderes, manejan sus propios sistemas de control y sancionan a los regantes que vulneran las reglas de manejo y operación. Todo esto de manera independiente a otras organizaciones políticas como el municipio, la corporación de desarrollo o las agencias estatales o federales (Sheridan, 1996). En la operación de los distritos de riego, cumple un papel muy importante la figura del Juez de Agua, como ocurre en el municipio de Cucurpe, localizado en el centro-norte de Sonora.
La chinampa es un método de cultivo que se utilizaba por los mexicas para ampliar el territorio en lagos y lagunas del Valle de México y en las que se cultivaban flores y verduras. EL lago de Xochimilco y sus chinampas, diseñadas por los agricultores aztecas, fueron declarados por la UNESCO, en 1987, Patrimonio de la Humanidad (Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, 2018).
Las chinampas son un sistema agrícola que se basa en la construcción de plataformas artificiales sobre lagos poco profundos. Estas plataformas, hechas de troncos, ramas y tierra, se convierten en fértiles huertos donde se cultiva una gran variedad de hortalizas, flores y plantas medicinales. Este sistema permite un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos, puesto que las chinampas se riegan por inundación, utilizando el agua de los canales de manera eficiente (IICA, 2024).