A continuación, comentaremos sobre los regadíos en Sudamérica, con énfasis en las regiones de la dorsal andina, donde, a principios del siglo XVI, el Tahuantinsuyu ("Cuatro Regiones Unidas Entre Sí") se extendía desde el sur de Colombia hasta el norte de Argentina y Chile. El Estado Inca, con sus dos históricos centros en Cuzco y Quito, y con numerosos centros secundarios, dominaba una compleja red de interrelaciones económicas entre zonas ecológicas diversas, en las que circulaban personas y bienes. La tecnología agrícola del cultivo en andenes (terrazas) permitió utilizar al máximo la difícil topografía de la cordillera andina (Stavenhagen, s/f).
Actualmente, en la región andina existe una heterogeneidad enorme de formas de gestión del agua que se basan no solo en normas y tradiciones propias, sino que, de igual manera, incorporan selectivamente elementos de sistemas legales oficiales e internacionales (Boelens, 2015). Bajo la introducción de políticas neoliberales, con sus premisas de eficiencia y racionalidad, la individualización de la gestión colectiva y la privatización de los derechos de agua, los sistemas de autogestión andinos están pasando por numerosos desafíos.