Conocer los sistemas históricos de regadío y las formas de manejo de agua a través de los registros históricos de documentación es una tarea compleja. A menudo, esta tarea pasa por una extensa labor que exige un ordenamiento claro de la complejidad inherente a la información archivística. Para ello, es necesario realizar tareas de vaciado documental que en ocasiones requieren extraer fondos o colecciones completas en distintos archivos o tipos de documentos. La recopilación de la información extraída de la documentación histórica es muy variada y suele estar compuesta por fuentes de conocimiento diversas. Para llegar a una comprensión concreta sobre la información que interesa en cada caso, es necesario pasar por la lectura y estudio de elementos documentales que en ocasiones pueden tener poco que ver con la materia que se estudia en un principio. Esto también puede suceder en la dirección opuesta: la lectura de un documento que a priori no arroje información en la materia puede reparar en un extenso conocimiento sobre otra temática complementaria. Esto depende de las características y requerimientos de cada tratado.
En este sentido, la labor de extraer información sobre los sistemas históricos de regadío en los archivos y fondos documentales, independientemente del tipo que sean, puede resultar similar al proceso de desenredar la madeja de un tejido: es necesario, por tanto, llevar a cabo una labor que cumpla con una serie de pautas que hagan que el proceso se dé de manera clara y escalonada. De la misma manera, es importante considerar iniciar el proceso de búsqueda y vaciado documental partiendo de cronologías e informaciones mucho más recientes, es decir, estudiar los sistemas históricos de regadío desde la actualidad hacia el pasado. Comenzar por el estudio de documentos catastrales recientes o de la información conocida en la actualidad, o hace relativamente poco tiempo, a través del conocimiento de los usuarios de los sistemas de regadío, es un punto de partida a menudo mucho más útil que empezar por una retracción hasta la fecha más antigua. Esto es lo que se conoce como metodologías regresivas y permite llevar a cabo aproximaciones escalonadas descartando elementos cronotipológicos.
Libro de Aguas y Reparto de Barjas (1878)
Libro de Aguas y Reparto de la Sierra de Cáñar (1877).
Libro de Aguas y Reparto de la Vega de Cáñar (1878).
Para estudiar las posibilidades que ofrecen los distintos tipos de archivos e informaciones, que potencialmente nos ayudan a comprender los sistemas históricos de regadío, es necesario diferenciar entre tipos y grupos de documentos y archivos. A grandes rasgos, resulta mucho más útil diferenciar entre tipos de documentos que entre archivos o fondos de colección. Estos últimos dependen de las características del territorio a analizar, por lo que deben ser abordados desde una perspectiva local: informarse sobre las características de la administración de la información histórica de cada lugar es una tarea que debe abordarse en el propio territorio, por lo que no existen recetas o pasos a seguir, ya que esto dependerá del país, gobierno local o ámbito territorial que se trabaje.
Un ejemplo de esto pueden ser los documentos públicos frente a los privados: mientras que las administraciones públicas han acostumbrado a catalogar y dar acceso a los fondos y colecciones del erario público, las jurisdicciones privativas, como los territorios de tipo señorial o feudal, pueden guardar colecciones privadas que podrían presentar mayores dificultades para su acceso. Incluso dentro de la organización archivística pública existen ámbitos que pueden resultar confusos debido a la cantidad y extensión de fondos y documentos.
Por ello, resulta de mayor interés abordar las capacidades de estudio de los sistemas históricos de regadío en función de los tipos de documentos que cabría esperar en cada archivo, independientemente de su jurisdicción o administración. Los tipos de documentos desde los que abordar esta cuestión son los documentos notariales, los de registro de bienes y propiedades, la documentación sobre pleitos o conflictos, las crónicas o documentos históricos o la documentación catastral y peritajes.