Los sistemas de riego en climas fríos representan una de las soluciones más ingeniosas desarrolladas por la agricultura tradicional europea para garantizar la productividad de los pastos forrajeros en entornos montañosos o continentales, caracterizados por inviernos rigurosos y estaciones vegetativas cortas. Extendidos por varios países, desde Francia hasta Inglaterra, pasando por Alemania e Italia, estos sistemas, a menudo basados en el riego por escorrentía o por inundación controlada, tenían como objetivo calentar el suelo, enriquecerlo con nutrientes y aumentar el número de siegas anuales. No se trataba solo de técnicas agronómicas, sino de auténticos paisajes culturales moldeados por el ingenio campesino y por complejos sistemas sociales e hidráulicos.
La primera parte ofrece una síntesis comparativa de los principales modelos adoptados en Francia, Inglaterra, Alemania, Suiza e Italia, destacando las especificidades técnicas y medioambientales de cada contexto y lo que se está haciendo para recuperarlos.
La segunda parte profundiza en el caso de Lombardía, como ejemplo paradigmático.