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4.1 El riego de verano

El riego de verano es, tal vez, el riego más conocido. Supone la principal diferencia entre los sistemas de regadío y las tierras cultivadas en régimen de secano, pues mientras que en unas la llegada del estiaje puede llegar a cortar por completo el régimen de precipitaciones, en otras el acceso al agua permite salvar la sequía del verano y adaptar los cultivos a unas condiciones distintas (figura 9). El riego de verano permite que se mantenga el cultivo, alargando el periodo de producción. La técnica tradicional de riego, empleada históricamente, ha sido el riego por inundación. Este recibe muchas denominaciones, en función del área geográfica y cultural donde nos encontremos. No se trata del único sistema de riego conocido, pues ya en el siglo XII algunos tratadistas sobre agricultura andalusí, como Ibn Al Awwam, experimentaron formas primitivas, aunque efectivas, de riego por goteo. 

Figura 9: Agricultor limpiando una acequia de riego para el mantenimiento de riegos de verano. Fuente: MEMOlab UGR

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