Otro papel importante del comunal, que tiene mucho que ver con proteger los intereses colectivos, son los mecanismos que tiene para evitar que foráneos, o algunos miembros de la comunidad con más poder, puedan acaparar recursos e ir sometiendo y excluyendo al resto de la comunidad del acceso al recurso o de los procesos de toma de decisiones sobre el recurso (exclusión política). Algunos ejemplos tradicionales de los mecanismos de defensa social para evitar esto son:
Sectores más vulnerables
Por ejemplo, los marineros (trabajadores) estén representados y participen en igualdad de condiciones frente a los armadores (propietarios de los barcos), como es el caso de las cofradías de pesca en España.
Igualdad de voto
El tener igualdad de voto entre regantes u otro tipo de comuneros en la toma de decisiones en la asamblea comunal, independientemente de la superficie de tierra que se tenga a nivel particular.
Secretismo
El secretismo sobre el funcionamiento local de los sistemas de regadío históricos y tradicionales, de forma que no haya nada escrito que pueda caer en manos ajenas a la comunidad.
Evitar que se puedan privatizar
Mecanismos para evitar que se puedan privatizar los recursos comunales, como los bosques de niños, donde sólo los menores de las comunidades locales ostentan la propiedad de la tierra comunal. Cuando estos niños y niñas se acercan a la edad adulta, su titularidad pasa a los menores nacidos más recientemente. Otro ejemplo habitual es que los derechos de agua pertenezcan a la tierra, y no a los titulares de las mismas.
Que no resulte factible su acaparamiento
Diseños específicos para que no resulte factible su acaparamiento, como las Hazas de la Suerte (Cádiz, España), que son tiras de tierra agrícola comunal muy estrechas y largas y dispersas por el territorio, de forma que no pueden agruparse y convertirse en un latifundio.