Saltar la navegación

2.3 Restauración y mejora del ambiente natural

Los sistemas de regadío históricos y tradicionales se han usado siempre para mejorar el estado de bosques, pastos y otros hábitats naturales y seminaturales de los que dependían (y en muchos casos aún dependen) las comunidades locales. Sin embargo, el reconocimiento de este papel ambiental en la restauración de ecosistemas por parte de las administraciones ambientales y el colectivo conservacionista es bastante reciente. No ha sido hasta hace una década que algunos Parques Nacionales, como el Parque Nacional de Sierra Nevada (España), invertían en la restauración de acequias tradicionales con fines de conservación de la biodiversidad: “desde el propio Parque Nacional se ha tomado conciencia en los últimos años de la importancia de la gestión antrópica de los recursos y de su papel en la construcción de la biodiversidad y los paisajes”. Pg. 63, Galiana-García, et al. 2015.

Más recientemente (2025), en 10 municipios del mismo Parque Nacional de Sierra Nevada, se aprueban distintos proyectos de conservación de especies y hábitats amenazados que se centran en la recuperación y uso de sistemas históricos y tradicionales de regadío como herramienta de restauración ecológica de hábitats como medida principal de conservación de la biodiversidad (Figura 5). En esta figura podemos observar que estas medidas están basadas en la restauración y uso de acequias de careo (que se usan para la recarga artificial de acuíferos mediante el agua de deshielo).

Figura 5: Hábitats de Interés Comunitario según la Directiva Hábitats, que van a ser objeto de medidas de restauración ecológica. Fuente: REDIAM



Creado con eXeLearning (Ventana nueva)