Este proceso se refiere a la cobertura permanente de un suelo por material artificial impermeable (como asfalto o cemento) y se asocia con la urbanización de terrenos y la instalación de infraestructuras (caminos, carreteras y vías férreas). La ocupación del territorio incrementa la pérdida de suelo mediante su sellado y, en la mayoría de los casos, este sellado no se realiza basándose en una evaluación de los suelos de una zona, para seleccionar aquellos de peor calidad para su sellado y preservar los de mejor calidad para otros usos, como el agrícola o la instalación de zonas ajardinadas, sino que se realiza en base a criterios coyunturales o meramente económicos que no tienen en cuenta la pérdida irreparable de este recurso.
3.1. El suelo: un recurso esencial que hay que cuidar
3.9. El sellado del suelo
Obra publicada con Licencia Creative Commons Reconocimiento No comercial Compartir igual 4.0