Reflejar y representar la realidad en forma de cartografías ha sido una actividad llevada a cabo por los seres humanos desde la antigüedad. Esta representación nace por la motivación del ser humano de conocer su entorno y de desplazarse a través de este. Pero también está muy ligada a la idea de delimitar y de representar las ideas de propiedad, de derecho, de restricción o de extensión de los recursos naturales en un espacio delimitado. Se podría, pues, llegar a la afirmación de que:
toda representación gráfica de un espacio es una forma de poseer o controlar un territorio determinado.”
Gavira, C. (1995) ‘La imagen del agua. Líneas, redes y grafos en la cartografía hidráulica madrileña’, Arbor, 151(593), p. 119.
El manejo del agua y la cartografía están íntimamente relacionados con la propia evolución de las sociedades humanas, puesto que representan una de las infraestructuras más importantes ligadas a la historia de la Humanidad. La construcción de grandes canales de riego, el transporte y la conducción del agua hacia nuevas zonas para el regadío ha sido una de las principales actividades humanas en el pasado, relacionadas con la propia supervivencia de los grupos en entornos áridos o semiáridos. Son un ejemplo de la adaptación y de modificación de los paisajes en aquellos lugares donde la orografía impide que se lleven a cabo técnicas tradicionales de regadío.
Ejemplo
Ejemplo de ellos son la construcción de los espacios aterrazados, de albercas o embalses, o de la construcción de presas para la derivación de agua desde las partes más elevadas, laderas y vegas de estas, que forman parte de estos sistemas hidráulicos.
Pero los sistemas hidráulicos no solo se utilizan para la agricultura. En la actualidad, forman parte de una compleja red que asegura el abastecimiento del agua para el consumo humano, para actividades industriales y para la gestión de las aguas residuales. De ahí que el espacio que ocupan estos sistemas hidráulicos necesite ser medido.
Cartografiar sistemas nos permite medir sistemas, calcular volúmenes, establecer extensiones y delimitar espacios públicos y privados. Se trata, por tanto, de una actividad que ha sido llevada a cabo desde la antigüedad y que aún hoy en día se sigue realizando y llevando a cabo para completar las informaciones previas y los cambios que se dan en los sistemas, implementando nuevas tecnologías que permiten, en el contexto actual, aportar nuevos datos sobre actividades antiguas.
A continuación puede observar varias imágenes en las que se representan diferentes visiones del espacio.
Fuente: Elaboración propia en QGIS mediante información geográfica de la REDIAM y CNIG. (CC BY-NC-ND)
Comprender cómo se documentan estos sistemas a lo largo del tiempo es crucial para reflexionar sobre los métodos empleados, así como para aprovechar esta información en el contexto actual.