Así pues, ante las crecientes evidencias que demuestran que las comunidades locales pueden gobernar un ecosistema y disfrutar de sus recursos naturales de forma sostenible durante generaciones, el reconocimiento de su papel y sus responsabilidades está tomando fuerza desde el nivel local al global. Aquí vamos a ver algunos ejemplos de aplicación del concepto socioecosistemas a través del reconocimiento de esta realidad histórica y actual:
La matriz de tipos de gobernanza de la UICN
En la actualidad hay registradas 303.309 “áreas protegidas” a nivel global, incluyendo, sobre todo, aquellas gobernadas por los estados: Parques Nacionales y Naturales, por ejemplo. Más recientemente, estas “áreas protegidas” incluyen, cada vez más, territorios gobernados por comunidades locales y pueblos indígenas, reconociendo, por fin, que estas comunidades son capaces de tener un papel activo y responsable en la protección de la naturaleza. Desde el Congreso Mundial de Áreas Protegidas de Durban (2003) se reconoce la gobernanza comunal (ver Módulo 5, UA2 para ahondar en el concepto) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) reconoce cada vez más este papel. De esta forma, se reconocen las áreas protegidas gobernadas por el Estado (p.e. Parques Nacionales o Naturales convencionales) al mismo nivel que las declaradas por comunidades locales o pueblos indígenas. Los distintos tipos de gobernanza también se pueden corresponder con distintas categorías de gestión, como se puede ver en la matriz siguiente que es un buen ejemplo de la complejidad y diversidad existente en el concepto de área protegida.
El Consentimiento Libre, Previo e Informado
El Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI) es un derecho específico de los pueblos indígenas reconocido en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Esto obliga a los actores externos (empresas, administraciones públicas, etc.) que promuevan o quieran promover iniciativas en el territorio de estas comunidades (infraestructuras, áreas protegidas, actividades extractivas, cambios de uso, etc.), a contar de forma libre, previa e informada con el consentimiento de los pueblos indígenas afectados. Estos estándares son útiles también para las comunidades locales (p. e. una comunidad de regantes).
- ‘Libre’ significa que no ha habido coerción, intimidación ni manipulación.
- ‘Previo’ quiere decir que el consentimiento se ha obtenido con antelación suficiente y antes de cualquier autorización o inicio de actividades y que se respetan los plazos de los procesos de consulta/consenso de la comunidad afectada.
- ‘Informado’ significa que se ha proporcionado información que abarca distintos aspectos relevantes de un proyecto o iniciativa, entre otros la índole, las dimensiones, el ritmo de ejecución, la reversibilidad y el alcance de cualquier proyecto o actividad propuestos; el objetivo del proyecto y su duración; el área y las zonas afectadas; una evaluación preliminar de sus probables repercusiones económicas, sociales, culturales y medioambientales, que abarque los riesgos potenciales; el personal que probablemente participará en la ejecución del proyecto y los procedimientos que este puede entrañar.
Los Territorios de Vida
Un Territorio de Vida —también conocido como ICCA (área conservada por comunidades locales)— es un término internacional para referirse a cualquier lugar (independientemente del tipo de cultura y ecosistema), donde haya una comunidad ligada a un territorio, con un sistema de gobernanza propio, y que dé resultados positivos en términos de conservación de la naturaleza y medios de vida para la comunidad. El Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación o UNEP-WCMC, que pertenece al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), gestiona un registro internacional de Territorios de Vida que, a través de un proceso de apoyo y revisión por pares, documenta distintos Territorios de Vida en los que sus comunidades han querido dar difusión internacional a su trabajo. Entre ellas destaca una comunidad de regantes: la Comunidad de Regantes de Cáñar-Barjas (Granada, España), que fue la primera comunidad de regantes, al menos de Europa, en recibir este tipo de reconocimiento.