Buenas tardes, os planteo otra cuestión: ¿Creéis que en las circunstancias actuales, con un incremento de partidos que niegan la violencia contra las mujeres, que incluso normalizan esa violencia si es de poca intensidad, como afirma el 22% de la juventud de 15 a 29 años según el Barómetro del CRS, que se potencia la imagen del hombre proveedor-protector y de las mujeres "tradwives", se puede producir un aumento de la violencia contra las mujeres en sus diferentes formas (física, psicológica, sexual, ciberviolencia...)?
Buenos días,
sí, estas circumstancias favorecen que haya un aumento de la violencia contra las mujeres. el 80% de la conducta violenta responde a factores sociales y culturales (el macrosistema y el ecosistema social), mientras que los factores biológicos o individuales ocupan un espacio más pequeño. Cuando des de la política se niega o se favorece a que haya más violencia se produce más normalización de lo que no debería ser normal para una sociedad del siglo XXI.
sí, estas circumstancias favorecen que haya un aumento de la violencia contra las mujeres. el 80% de la conducta violenta responde a factores sociales y culturales (el macrosistema y el ecosistema social), mientras que los factores biológicos o individuales ocupan un espacio más pequeño. Cuando des de la política se niega o se favorece a que haya más violencia se produce más normalización de lo que no debería ser normal para una sociedad del siglo XXI.
Gracias, Jéssica.
Coincido en que si la base de la conducta violenta está arraigada en los factores sociales, como trabajamos en el MOOC a partir de los estudios que hay sobre la materia, los cambios sociales impactarán en la conducta violenta en el sentido en que se produzcan esos cambios. si son críticos y asumen los elementos que dan lugar a la violencia, esta disminuirá; y si se producen en sentido contrario negándola, minimizándola o justificándola, aumentará.
Si, además, tenemos en cuenta que parte de las conductas violentas están integradas en la normalidad de los escenarios donde se produce como consecuencia de las referencias culturales, bien sea como parte de la criminalidad pública o dentro de los espacios privados, como ocurre con la VG, las justificaciones y contextualizaciones serán mayores. Esto no significa que la violencia se aceptada y se vea bien, pero sí que la actitud y el posicionamiento social ante ella se acompaña de esas justificaciones.
Y todo ello facilita, como indicas, que la violencia aumente.
Un saludo
Coincido en que si la base de la conducta violenta está arraigada en los factores sociales, como trabajamos en el MOOC a partir de los estudios que hay sobre la materia, los cambios sociales impactarán en la conducta violenta en el sentido en que se produzcan esos cambios. si son críticos y asumen los elementos que dan lugar a la violencia, esta disminuirá; y si se producen en sentido contrario negándola, minimizándola o justificándola, aumentará.
Si, además, tenemos en cuenta que parte de las conductas violentas están integradas en la normalidad de los escenarios donde se produce como consecuencia de las referencias culturales, bien sea como parte de la criminalidad pública o dentro de los espacios privados, como ocurre con la VG, las justificaciones y contextualizaciones serán mayores. Esto no significa que la violencia se aceptada y se vea bien, pero sí que la actitud y el posicionamiento social ante ella se acompaña de esas justificaciones.
Y todo ello facilita, como indicas, que la violencia aumente.
Un saludo
En respuesta a Miguel Lorente
Re: MASCULINIDAD, VIOLENCIA Y CONTEXTO ACTUAL
de Sara Ozores Rodríguez -Buenos días Miguel,
Respondiendo a tu pregunta: mi respuesta es un rotundo SÍ. Como señalas en tus lecciones, la violencia contra las mujeres no se trata de algo individual, sino de algo social. Al fin y al cabo, si desde algunas instituciones y partidos políticos, con una relevante presencia mediática y pública, se normaliza y se legitima esta violencia, se está creando un entorno en el que el mensaje que se da es que es aceptable ejercerla. Sin embargo, si la respuesta social, institucional y política es de un rotundo y unánime rechazo, se contribuiría muchísimo más a que las tasas de violencia de género fueran disminuyendo.
Respondiendo a tu pregunta: mi respuesta es un rotundo SÍ. Como señalas en tus lecciones, la violencia contra las mujeres no se trata de algo individual, sino de algo social. Al fin y al cabo, si desde algunas instituciones y partidos políticos, con una relevante presencia mediática y pública, se normaliza y se legitima esta violencia, se está creando un entorno en el que el mensaje que se da es que es aceptable ejercerla. Sin embargo, si la respuesta social, institucional y política es de un rotundo y unánime rechazo, se contribuiría muchísimo más a que las tasas de violencia de género fueran disminuyendo.
En respuesta a Sara Ozores Rodríguez
Re: MASCULINIDAD, VIOLENCIA Y CONTEXTO ACTUAL
de Miguel Lorente -Buenas noches, Sara.
Coincido contigo en que el contexto actual está potenciando la cosificación de las mujeres y reforzando una idea de masculinidad centrada en la virilidad y en la exhibición de una hombría cargada de testosterona. Si todo ello se une a un escenario social, político y mediático en el que se insiste en negar la violencia de género, al tiempo que se culpabiliza a las mujeres y al feminismo de muchos de los problemas de los hombres, el riesgo de que la violencia aumente es alto. Una de las claves en el momento actual es entender las diferentes formas de usar la violencia, pues como define la OMS no siempre será a través de la agresión, sino que se utilizará el poder para conseguir los objetivos de cada caso.
Por eso es muy importante estudiar la violencia desde su dimensión cultural y entender que es en esa dimensión donde está enraizada la masculinidad. Sí, como apuntas, se trabaja todos los niveles para posicionarse claramente contra la violencia y a favor de una masculinidad igualitaria, avanzaremos en la erradicación de la violencia.
Coincido contigo en que el contexto actual está potenciando la cosificación de las mujeres y reforzando una idea de masculinidad centrada en la virilidad y en la exhibición de una hombría cargada de testosterona. Si todo ello se une a un escenario social, político y mediático en el que se insiste en negar la violencia de género, al tiempo que se culpabiliza a las mujeres y al feminismo de muchos de los problemas de los hombres, el riesgo de que la violencia aumente es alto. Una de las claves en el momento actual es entender las diferentes formas de usar la violencia, pues como define la OMS no siempre será a través de la agresión, sino que se utilizará el poder para conseguir los objetivos de cada caso.
Por eso es muy importante estudiar la violencia desde su dimensión cultural y entender que es en esa dimensión donde está enraizada la masculinidad. Sí, como apuntas, se trabaja todos los niveles para posicionarse claramente contra la violencia y a favor de una masculinidad igualitaria, avanzaremos en la erradicación de la violencia.
En respuesta a Miguel Lorente
Re: MASCULINIDAD, VIOLENCIA Y CONTEXTO ACTUAL
de Miguel Ángel Leñero Santos -Buenas tardes, la respuesta para mi es claramente sí.
Creo que si desde las instituciones no se actúa para eliminar la violencia contra las mujeres y si se normalizan y admiten los discursos públicos negacionistas de esta violencia, no solo se normaliza la violencia contra las mujeres sino que se silencia y se oprime socialmente aun más a las mujeres que la sufren, ya que a la vulnerabilidad que sufren en sus circunstancias se añade el no tener un apoyo social e institucional o el miedo a ser criticadas o revictimizadas pudiendo todo ello desembocar en que las consecuencia de esta violencia sean cada vez más graves.
Creo que si desde las instituciones no se actúa para eliminar la violencia contra las mujeres y si se normalizan y admiten los discursos públicos negacionistas de esta violencia, no solo se normaliza la violencia contra las mujeres sino que se silencia y se oprime socialmente aun más a las mujeres que la sufren, ya que a la vulnerabilidad que sufren en sus circunstancias se añade el no tener un apoyo social e institucional o el miedo a ser criticadas o revictimizadas pudiendo todo ello desembocar en que las consecuencia de esta violencia sean cada vez más graves.
En respuesta a Miguel Ángel Leñero Santos
Re: MASCULINIDAD, VIOLENCIA Y CONTEXTO ACTUAL
de Miguel Lorente -Buenas noches, Miguel Ángel,
La referencia que haces a la normalidad es esencial, puesto que en ella está la razón de lo que la sociedad entiende como aceptable o no. En el momento en el que dicha normalidad acompaña a la violencia en determinados contextos, especialmente a la violencia de género, todas las referencias culturales existentes, con sus mitos, estereotipos, justificaciones, contextualización… actuarán para aumentar la vulnerabilidad y facilitar el recurso de la violencia bajo los argumentos más diferentes. De manera que hay que trabajar mucho para llegar a desenmarañar la propia normalidad.
Un saludo
La referencia que haces a la normalidad es esencial, puesto que en ella está la razón de lo que la sociedad entiende como aceptable o no. En el momento en el que dicha normalidad acompaña a la violencia en determinados contextos, especialmente a la violencia de género, todas las referencias culturales existentes, con sus mitos, estereotipos, justificaciones, contextualización… actuarán para aumentar la vulnerabilidad y facilitar el recurso de la violencia bajo los argumentos más diferentes. De manera que hay que trabajar mucho para llegar a desenmarañar la propia normalidad.
Un saludo
En respuesta a Miguel Lorente
Re: MASCULINIDAD, VIOLENCIA Y CONTEXTO ACTUAL
de Adriana Fontán Larrondo -Buenas noches. Si, como se viene mencionando en el foro, contextos como el actual, en que asistimos a un incremento de posicionamientos desde partidos polìticos, de negación o minimización de la violencia de género, contribuye a su normalización y a la construcción de un "sentido común" que desacredita la voz de las mujeres y que favorece, o incluso puede promover, el ejercicio de conductas violentas -en sus distintas formas-. Si sumamos a esto, que hay lideres que abiertamente asumen conductas públicas de desacreditación o humillación a las mujeres -o en ocasiones, alentando conductas violentas-, se otorga "permiso" para que otros hombres se conduzcan de igual forma y encuentren validación. Si pensamos esto desde el modelo ecológico, observamos que el nivel cultural (macrosistema) y el nivel social (ecosistema), en el contexto actual, produce/sostiene dinámicas relacionales e individuales de normatización de la violencia de género, lo que puede favorecer su aumento.
En respuesta a Miguel Lorente
Re: MASCULINIDAD, VIOLENCIA Y CONTEXTO ACTUAL
de Alba Maria Navarro Naranjo -Hola!!
Totalmente y como se ha dicho en el foro, rotundamente SI. La violencia no solamente algo individual de aquel que la ejerce, sino como se menciona, también tiene ese elemento social que es tan importante. Si, al final, normalizamos eso de "me pega lo normal", quizás no aumenten el número de víctimas oficiales porque no se llegue a denunciar ese hecho, pero si produzca ese aumento de violencia por el simple hecho de normalizarlo, al fin y al cabo, por poca intensidad que sea, ya es violencia y en cualquier momento, puede intensificarse
Totalmente y como se ha dicho en el foro, rotundamente SI. La violencia no solamente algo individual de aquel que la ejerce, sino como se menciona, también tiene ese elemento social que es tan importante. Si, al final, normalizamos eso de "me pega lo normal", quizás no aumenten el número de víctimas oficiales porque no se llegue a denunciar ese hecho, pero si produzca ese aumento de violencia por el simple hecho de normalizarlo, al fin y al cabo, por poca intensidad que sea, ya es violencia y en cualquier momento, puede intensificarse
En respuesta a Alba Maria Navarro Naranjo
Re: MASCULINIDAD, VIOLENCIA Y CONTEXTO ACTUAL
de Miguel Lorente -Hola Alba,
Así es, precisamente una de las ideas que trasladaba Johan Galtung cuando explicaba la violencia estructural, dentro de la cual se encuentra la violencia contra las mujeres, decía en 1969: "Un país puede ser violento sin un número elevado de homicidios si su estructura causa daño a las personas". Él no analizaba la realidad social desde una perspectiva de género, menos en esa época, pero sí definía muy bien cómo la cultura crea las condiciones para esa violencia estructural, y luego la acompañaba del relato para integrarla por medio de mitos, estereotipos, prejuicios... que justifican o contextualizan la violencia que trasciende, el resto permanece invisible para que muchos la tomen como "inexistente".
Un saludo
Así es, precisamente una de las ideas que trasladaba Johan Galtung cuando explicaba la violencia estructural, dentro de la cual se encuentra la violencia contra las mujeres, decía en 1969: "Un país puede ser violento sin un número elevado de homicidios si su estructura causa daño a las personas". Él no analizaba la realidad social desde una perspectiva de género, menos en esa época, pero sí definía muy bien cómo la cultura crea las condiciones para esa violencia estructural, y luego la acompañaba del relato para integrarla por medio de mitos, estereotipos, prejuicios... que justifican o contextualizan la violencia que trasciende, el resto permanece invisible para que muchos la tomen como "inexistente".
Un saludo
Buenas tardes,
Opino que sí, ya que las decisiones políticas tienen repercusión en la sociedad, al pertenecer parte de esta a grupos sociales y/o políticos que piensan de forma homogénea. En este caso, puede aumentar la violencia contra las mujeres porque al negarla, el porcentaje de población que no sea o no quiera ser consciente de la problemática existente, puede tener comportamientos machistas y/o violencia contra las mujeres, de forma liberada o no liberada, puesto que puede ser un comportamiento arraigado e inconsciente o consciente.
A través de del comportamiento social, se pueden crear normas de grupo, en la que predomine el machismo y la violencia machista, tomando como referente al hombre proveedor-protector y las existencia de las mujeres tradicionales, obviando la capacidad de decisión e independencia en cualquier sentido de las mujeres.
Opino que sí, ya que las decisiones políticas tienen repercusión en la sociedad, al pertenecer parte de esta a grupos sociales y/o políticos que piensan de forma homogénea. En este caso, puede aumentar la violencia contra las mujeres porque al negarla, el porcentaje de población que no sea o no quiera ser consciente de la problemática existente, puede tener comportamientos machistas y/o violencia contra las mujeres, de forma liberada o no liberada, puesto que puede ser un comportamiento arraigado e inconsciente o consciente.
A través de del comportamiento social, se pueden crear normas de grupo, en la que predomine el machismo y la violencia machista, tomando como referente al hombre proveedor-protector y las existencia de las mujeres tradicionales, obviando la capacidad de decisión e independencia en cualquier sentido de las mujeres.
Hola Nuria,
Ese es el objetivo que pretenden con toda esta estrategia que se está desarrollando en la actualidad, recuperar un marco de significado en el que el sentido de la realidad obedezca a las ideas y referencias de la cultura androcéntrica. Es lo que desarrollé en mi libro "La refundación del machismo" (2023), porque lo que se busca es volver a mirar la realidad, las identidades, los roles, las dinámicas, la organización... bajo lo que desde esa construcción androcéntrica se ha considerado.
El negacionismo de la VG obedece a esa idea, pero en realidad no es "negacionismo", sino "afirmacionismo", porque lo que hacen al negar es reafirmar su posición e ideas. Trataré de subir un artículo que publiqué en ese sentido.
Y la negación tiene dos partes: una es el rechazo absoluto de la realidad, es decir, afirmar que la violencia contra las mujeres no se produce, y que si hay algún caso es por circunstancias "anómalas o patológicas", como, por ejemplo los mitos que presentan a estos hombres como "alcohólicos, drogadictos o locos". Y la otra, reconocer que las mujeres sufren violencia por parte de los hombres que son su pareja, pero decir que eso no es "violencia de género", sino violencia. Y que lo mismo que los hombres la ejercen también hay mujeres que la llevan a cabo.
Al final juegan con las referencias culturales para "invisibilizar" la VG por medio de la negación, y que no exista. Al utilizar esa doble referencia consiguen que el grupo social que acepte la conclusión final (la VG no existe) sea mayor.
Un saludo
Ese es el objetivo que pretenden con toda esta estrategia que se está desarrollando en la actualidad, recuperar un marco de significado en el que el sentido de la realidad obedezca a las ideas y referencias de la cultura androcéntrica. Es lo que desarrollé en mi libro "La refundación del machismo" (2023), porque lo que se busca es volver a mirar la realidad, las identidades, los roles, las dinámicas, la organización... bajo lo que desde esa construcción androcéntrica se ha considerado.
El negacionismo de la VG obedece a esa idea, pero en realidad no es "negacionismo", sino "afirmacionismo", porque lo que hacen al negar es reafirmar su posición e ideas. Trataré de subir un artículo que publiqué en ese sentido.
Y la negación tiene dos partes: una es el rechazo absoluto de la realidad, es decir, afirmar que la violencia contra las mujeres no se produce, y que si hay algún caso es por circunstancias "anómalas o patológicas", como, por ejemplo los mitos que presentan a estos hombres como "alcohólicos, drogadictos o locos". Y la otra, reconocer que las mujeres sufren violencia por parte de los hombres que son su pareja, pero decir que eso no es "violencia de género", sino violencia. Y que lo mismo que los hombres la ejercen también hay mujeres que la llevan a cabo.
Al final juegan con las referencias culturales para "invisibilizar" la VG por medio de la negación, y que no exista. Al utilizar esa doble referencia consiguen que el grupo social que acepte la conclusión final (la VG no existe) sea mayor.
Un saludo