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Foro del Módulo 4

Proteger todo el sistema, no solo piezas sueltas

Proteger todo el sistema, no solo piezas sueltas

de Estefanía Fernández Fernández - Número de respuestas: 2

Hemos visto que proteger el sistema de regadío en su conjunto es clave y que, por ahora, la herramienta principal que tenemos es declararlo Patrimonio Cultural. En la práctica, sin embargo, los sistemas históricos y tradicionales de regadío no se reconocen como un todo, sino que se tratan de forma segregada: se protegen o bien elementos físicos sueltos (norias, presas, acueductos, puentes, acequias…) o bien solo la dimensión inmaterial (normas de riego, turnos de agua, conocimientos de los regantes…).

Busca un ejemplo real (de este módulo u otro que encuentres por internet) en el que se declare patrimonio solo una parte del sistema de riego (solo lo material o solo lo inmaterial), y responde a estas tres preguntas:

  • ¿Qué se ha declarado patrimonio?
  • ¿Qué otros elementos del sistema de riego se dejan fuera y no se protegen en ese caso?
  • ¿Qué se pierde o se ve debilitado al proteger solo esa parte? ¿el paisaje, la agricultura, la gobernanza, los saberes…? 

Podremos así reflexionar sobre qué cambiaría si en lugar de proteger solo piezas sueltas se reconociera a todo el sistema de riego (puntos de captación, red de canales, gestión comunitaria, saberes, espacios culturales… ) como Patrimonio Cultural. 

¡Anímate a participar!



En respuesta a Estefanía Fernández Fernández

Re: Proteger todo el sistema, no solo piezas sueltas

de Frederic Chassot -
Hola, a partir de Bérchules hicimos la ruta de las acequias hasta la Junta de de los Rios, chico y grande, donde empieza el rio Guadalfeo que desemboca en Salobreña.
Nada decir que resulta muy hermosa y instructiva, por la calidad del arreglo de las acequias y de su sendero que nos permite descubrir una magnifica vegetación, cultivos y pastos., así que por la rehabilitación de los edificios: el molino de la Carraca cerca del pueblo y de la fábrica de los Moros en la junta de los ríos, con sus carteles explicativos. Es un buen ejemplo de conservación de una infraestructura histórica y de su uso en turismo local.
Para quedarse centrado sobre las preguntas, el conjunto del sistema de acequias de careo y riego es reconocido como "Patrimonio histórico-hidrográfico de Bérchules" EL VERGEL DE LA ALPUJARRA , denominación que parece muy local y no menciona lo cultural. Según se puede encontrar por internet, parece que la "custodia" implica el Ayuntamiento, la comunidad de regantes, la Diputación, el IGME (Instituto Geológico y Minero de España) y incluso el proprio MEMOLab ha actuado para reformar 4 kms de la "acequia nueva" pasando por Bérchules.
El conjunto es también situado en el Parque Nacional de Sierra Nevada, sin embargo a pesar de la doble protección que beneficie no impide que se han instalado "invernaderos" (de malla, no cerrados) de cultivo de tomates cherry y se puede ver unas parcelas ya abandonadas con muchos restos de las estructuras. postes, cables tuberías... así que desechos: bolsas de plastico, cajas...en la acequia cerca de dichos cultivos. ¿Hasta que punto este tipo de cultivo es compatible con la conservación del patrimonio histórico?
.
Saludos.
En respuesta a Frederic Chassot

Re: Proteger todo el sistema, no solo piezas sueltas

de Elena Correa Jiménez -
Estimado Frederic:

Muchas gracias por compartir vuestra experiencia y por las observaciones tan detalladas. La ruta de las acequias de Bérchules es efectivamente un ejemplo muy interesante de cómo un sistema histórico de gestión del agua puede conservarse y, al mismo tiempo, generar conocimiento, paisaje y turismo local. La recuperación del molino de la Carraca, de la llamada Fábrica de los Moros y de varios tramos de acequias muestra un esfuerzo importante de distintas instituciones y de la propia comunidad local por mantener vivo este patrimonio.

Respecto a la cuestión que planteas, es cierto que existe una cierta contradicción entre la protección patrimonial y ambiental del territorio y la implantación de algunos modelos de agricultura intensiva, aunque sean de pequeña escala o con invernaderos de malla. El problema no es únicamente visual: también afecta a la gestión de residuos, a la alteración del paisaje histórico y, en algunos casos, a la compatibilidad con los usos tradicionales del agua y del suelo que dieron forma a este sistema cultural.

Quizás el reto actual es encontrar un equilibrio entre la viabilidad económica de la agricultura local y la conservación de un patrimonio hidráulico y cultural excepcional, evitando procesos que puedan degradar precisamente aquello que hace singular al territorio.

Gracias por participar en el foro.
Un saludo.