El proyecto El Secadero de Reviverdes se basa en varias hipótesis: que existe demanda de artesanos y artistas interesados en un espacio de coworking y formación, que percibirán valor en combinar taller, formación y comunidad, que estarán dispuestos a comprometerse con el espacio y que un lugar físico favorecerá la colaboración entre ellos. Aunque estas hipótesis son razonables, aún no están validadas con datos reales.
Para probarlas, Javi podría organizar talleres piloto de bajo coste o gratuitos para medir asistencia e interés, realizar entrevistas y encuestas para conocer las necesidades de los artistas, usar un espacio temporal o pop-up para simular el coworking, crear una landing page para que los interesados se registren y organizar eventos de networking para que la comunidad experimente el valor del espacio. Estas actividades permitirían obtener aprendizaje real y rápido sin grandes inversiones, validando las hipótesis antes de construir el espacio definitivo y asegurando que responde a las necesidades de su público.