Objetivos
- Analizar la concepción de «teatro total» en Lorca, comprendiendo cómo la palabra poética se integra con la música, la plástica y el ritmo escénico para «hacerse humana».
- Identificar la función social y educativa del teatro lorquiano, reconociendo su ruptura con la comedia burguesa para convertir la escena en una «tribuna libre» sobre los conflictos del sentimiento humano.
- Evaluar el papel de los títeres como fuente de libertad dramática, examinando cómo con ellos se pueden subvertir las convenciones sociales y recuperar la esencia primaria del teatro.
- Contrastar el tratamiento de la «insatisfacción radical» en las farsas, analizando el conflicto entre realidad y fantasía a través del arquetipo del matrimonio desigual en obras como La zapatera prodigiosa y Amor de don Perlimplín.
Resumen
En esta unidad se examina la producción teatral de Lorca entre 1922 y 1926, que se define por la búsqueda de una «poesía dramática» que trascienda el libro para encarnarse en un espectáculo total. Rechazando la dramaturgia burguesa de su tiempo, Lorca propone un teatro con función didáctica: una «escuela de llanto y de risa» que recoja el drama de su pueblo. Para ello se sumerge en la farsa y el teatro de títeres para explorar, con libertad estética, el latido social y humano. A través de obras como el Retablillo de don Cristóbal, La zapatera prodigiosa y Amor de don Perlimplín, el autor utiliza el esquema del matrimonio desigual para escenificar la lucha universal entre el principio de autoridad y el de libertad. Mientras en los títeres prima la subversión y la risa, en sus farsas el conflicto se eleva hacia el mito de la ilusión insatisfecha y la compleja dialéctica entre amor y muerte, fundiendo lo lírico, lo grotesco y lo trágico.
Autores de contenido
- Miguel Ángel García García. Catedrático del Departamento de Literatura Española de la Universidad de Granada.
Podcast
Escucha el episodio: "Una tribuna libre" (Texto y locución creados con herramientas de IA para fines educativos.)