Buenas,
Se me ocurre que los hombres no lo consideran un "problema de hombres" porque no es con otros hombres...hay cierta impunidad moral (entendiendo que la norma está creada por y para hombres) en el hecho de ser violentos contra elementos distintos a ellos, en nuestro caso mujeres.
Tiene mucho que ver con el hecho cultural de que la mujer está por debajo: no se toma en serio su discurso ni su punto de vista ni su concepto de violencia porque no es el de los hombres.
El hecho de que haya 60 asesinatos de mujeres al año en nuestro país y tengamos que estar soportando que somos unas pesadas por estar contando muertas, o que no ardan las calles por esas cifras, dice mucho a nivel social.
Cuando ETA asesinaba, independientemente del color político de las víctimas o del motivo que las había puesto en el punto de mira de la banda terrorista, la sociedad salía a la calle, hacía un frente común y tenía muy claro cuál debía ser la respuesta a esa violencia. Se crearon cuerpos de seguridad específicos, leyes antiterroristas, asociaciones de víctimas...se generaron diques de contención y barreras que separaran claramente a la gente de paz de la gente violenta.
La violencia de género ha generado muchísimas más muertes que ETA y, sin embargo, está continuamente cuestionada, es negada, no tiene una confrontación clara ni siquiera desde dentro de las instituciones ni de las fuerzas de protección y orden estatal. Es un mensaje que no cala quizás porque no es de un hombre a otro, sino de una mujer a un hombre. No sé...es posible que me haya ido por los cerros de Úbeda pero es un tema al que le doy muchísimas vueltas.
Se me ocurre que los hombres no lo consideran un "problema de hombres" porque no es con otros hombres...hay cierta impunidad moral (entendiendo que la norma está creada por y para hombres) en el hecho de ser violentos contra elementos distintos a ellos, en nuestro caso mujeres.
Tiene mucho que ver con el hecho cultural de que la mujer está por debajo: no se toma en serio su discurso ni su punto de vista ni su concepto de violencia porque no es el de los hombres.
El hecho de que haya 60 asesinatos de mujeres al año en nuestro país y tengamos que estar soportando que somos unas pesadas por estar contando muertas, o que no ardan las calles por esas cifras, dice mucho a nivel social.
Cuando ETA asesinaba, independientemente del color político de las víctimas o del motivo que las había puesto en el punto de mira de la banda terrorista, la sociedad salía a la calle, hacía un frente común y tenía muy claro cuál debía ser la respuesta a esa violencia. Se crearon cuerpos de seguridad específicos, leyes antiterroristas, asociaciones de víctimas...se generaron diques de contención y barreras que separaran claramente a la gente de paz de la gente violenta.
La violencia de género ha generado muchísimas más muertes que ETA y, sin embargo, está continuamente cuestionada, es negada, no tiene una confrontación clara ni siquiera desde dentro de las instituciones ni de las fuerzas de protección y orden estatal. Es un mensaje que no cala quizás porque no es de un hombre a otro, sino de una mujer a un hombre. No sé...es posible que me haya ido por los cerros de Úbeda pero es un tema al que le doy muchísimas vueltas.