Varios estudios previos han mapeado los distintos tipos de modelos de negocios sostenibles. Bocken et al. (2014) es quizás la categorización más citada. Estos autores identifican ocho arquetipos de modelos de negocios sostenibles con base en los mecanismos para crear valor sostenible que utilizan. Estos arquetipos se agrupan en tres clases: tecnológicos, sociales y organizacionales. Entre los tecnológicos se encuentran tres:
- Maximizar la eficiencia de los materiales y la energía
- Crear valor a partir de los residuos
- Sustituir con renovables y procesos naturales
El primero implica ofrecer productos/servicios que utilizan menos recursos y generan menos residuos, emisiones y contaminación. El segundo recoge aquellos negocios que convierten los flujos de residuos en insumos útiles y valiosos para otras producciones y aprovechan mejor la capacidad infrautilizada. El tercero plantea sustituir los recursos limitados y no renovables, que suponen límites para el crecimiento empresarial, por recursos renovables y procesos naturales. De esta manera se reduce el impacto medioambiental al mismo tiempo que se aumenta la resiliencia de las empresas.
Los arquetipos sociales comprenden también tres arquetipos:
- Ofrecer funcionalidad en lugar de propiedad
- Adoptar un papel de gobierno
- Fomentar la autosuficiencia
Ofrecer funcionalidad en lugar de propiedad implica proporcionar servicios que satisfacen las necesidades de los usuarios sin necesidad de que éstos últimos estén en la propiedad de un producto físico. De esta forma, se reduce el consumo de recursos y se eliminan los incentivos para la obsolescencia programada, ya que el fabricante conserva la propiedad de los activos. El segundo modelo hace referencia a proporcionar productos/servicios que permiten desarrollar y mantener un compromiso proactivo con todas las partes interesadas para garantizar su salud y bienestar a largo plazo. Es el caso del modelo de comercio justo donde los consumidores pagan un precio más elevado que permite a su vez a las empresas que practican este modelo pagar precios justos a los productores, que les permitan llevar una vida digna. Por último, los modelos basados en fomentar la autosuficiencia buscan reducir la producción y el consumo, ofreciendo productos más duraderos y de mejor calidad, habitualmente a precios más elevados.
Por último, los arquetipos organizacionales propuestos son:
- Reorientar la misión hacia la sociedad y el medioambiente
- Desarrollar soluciones a gran escala
El primer arquetipo es el de las empresas sociales e implica priorizar los beneficios sociales y medioambientales sobre los económicos mediante una estrecha integración con la comunidad y los grupos de interés. La razón de ser de la empresa se centra en su misión social/medioambiental, mientras la actividad económica se vuelve un medio para financiar dicha misión. Por último, desarrollar soluciones sostenibles a gran escala busca maximizar los beneficios que proporciona la empresa para la sociedad y el medio ambiente. Este arquetipo incluye modelos con las franquicias y las licencias, la innovación abierta o la colaboración a gran escala entre pares, mediante crowdsourcing, etc.
En su conjunto, este apartado propone repensar el modelo de negocio desde la perspectiva de crear valor sostenible con el fin de incrementar el impacto positivo del proyecto empresarial y proporcionar de forma simultánea beneficios para la sociedad y el medioambiente. Las orientaciones, herramientas y ejemplos que se proporcionan buscan inspirar a las personas emprendedoras para identificar cómo el negocio que planteas puede contribuir a crear un mundo mejor.