El campo de la asistencia sanitaria es muy amplio. Se trata de un conjunto de sistemas eminentemente complejos, los cuales deben integrarse y adaptarse a la intervención de diversos agentes, algo que representa una tarea muy desafiante. Esto hace que la inclusión de los hospitales, los pacientes, los médicos, el equipamiento clínico y el resto del personal médico, todo bajo un mismo paraguas, sea un requisito esencial de la infraestructura IoMT. Por ello, tal y como se explicó en unidades anteriores, cada módulo de este sistema debe estar correctamente construido y desplegado, facilitando el desarrollo continuo y rápido que permita hacer de este tipo de infraestructura una entidad robusta, duradera y versátil. Es especialmente la versatilidad del IoMT la que permite a este nuevo paradigma dar soporte a una gran cantidad de servicios orientados tanto al paciente como al resto de agentes asistenciales y de bienestar. Algunos de los principales servicios facilitados por el IoMT se presentan a continuación.
Vida diaria asistida por el entorno
Este es uno de los servicios más destacados que ofrecen los sistemas basados en el IoMT. La vida diaria asistida por el entorno (AAL del inglés Ambient Assisted Living) se refiere a las soluciones tecnológicas que ayudan a las personas con discapacidades o con edad avanzada a llevar una vida más independiente o que permiten una vida autónoma hacia la vejez. De hecho, el AAL es útil por lo general para las personas mayores, los discapacitados físicos y las personas que padecen algunas enfermedades graves, aunque también puede considerarse para el público en general (Calvaresi, 2017). Las tecnologías empleadas en el AAL se basan fundamentalmente en sensores y actuadores dispuestos estratégicamente en la vivienda del usuario. Los sensores permiten obtener datos en tiempo real tanto del entorno como de los habitantes (por ejemplo, la temperatura de una habitación o la ocupación de una estancia concreta). Estos datos son utilizados en combinación con sistemas expertos para actuar en caso de ser necesario (por ejemplo, enviar una alerta a un familiar en caso de detectar una caída del usuario de la vivienda).
La automatización de viviendas y edificios puede contribuir a cumplir el deseo de independencia de mayores y discapacitados realizando importantes funciones en segundo plano y protegiendo a las personas. Esto no solo ayuda a los residentes, sus familiares también se benefician de la tranquilidad de que todo está en orden. De hecho, los datos registrados en el entorno se transmiten de los pacientes a los médicos y a otros miembros de la familia en caso de cualquier actividad inusual o emergencia. El canal de comunicación utilizado para la transmisión de datos debe ser seguro, con técnicas de mecanismos de seguridad eficientes. Así, cualquier persona no autorizada no podrá acceder a la información personal de los pacientes. Asimismo, es importante que la instrumentación del entorno sea lo más transparente posible para minimizar la intrusión en las rutinas cotidianas de los usuarios (Figura 1). Con la ayuda de este tipo de sistemas, los usuarios pueden controlar sus datos y gestionar su estilo de vida, en consecuencia, permitiendo hacer que ésta sea más fácil y normal.

Salud Infantil
El IoMT ofrece varios servicios relacionados con el cuidado de los niños. Con este sistema digital inteligente, podemos por ejemplo seguir y controlar al niño desde cualquier lugar en tiempo real. Un ejemplo de ello, cada vez más común, es el servicio ofertado por algunos centros de cuidados para niños o guarderías, los cuales permiten a los padres visualizar en tiempo real la actividad y situación de sus hijos a través de cámaras instaladas en el entorno y conectadas a internet. Los padres tienen acceso al vídeo a través de una aplicación móvil o interfaz web típicamente protegida por mecanismos de autenticación avanzados. Asimismo, existen pulseras inteligentes que permiten registrar ciertas medidas fisiológicas del niño y alertar a los padres en caso de detectar una convulsión o ataque epiléptico (Figura 2). Este tipo de tecnologías son de especial utilidad en aquellas situaciones en las que los progenitores o tutores deben ausentarse temporalmente del domicilio o no tienen visión directa del niño (por ejemplo, durante el descanso). En caso de detectar cualquier tipo de emergencia, se puede manejar la situación de manera efectiva e instantánea tomando medidas preventivas.

Dispositivos vestibles inteligentes
Los dispositivos vestibles inteligentes (típicamente denominados wearables) constituyen un pilar fundamental dentro del IoMT (Dian, 2020). En efecto, son ampliamente usados y se están convirtiendo en una parte esencial de la vida de las personas. Normalmente ofrecen servicios para el cuidado personal, desarrollados para el seguimiento y monitorización de la salud personal con la ayuda de sensores u otros dispositivos inteligentes basados en ellos. Los relojes inteligentes (smartwatches) y las bandas y pulseras inteligentes son algunos de los dispositivos más utilizados y aceptados globalmente. Permiten registrar diversas señales físicas y fisiológicas útiles como el ritmo cardíaco, la presión arterial, la cantidad de calorías quemadas, el tiempo de sueño, etc., y también se puede personalizar su configuración según las necesidades del usuario. Es habitual contar con aplicaciones que facilitan fijar ciertos objetivos o metas en función de las características y necesidades del usuario, así como poder visualizar datos y gráficas en tiempo real para mejorar el estado de salud individual (Figura 3).

Robótica quirúrgica
Las tecnologías robóticas se utilizan habitualmente para realizar diversas cirugías en el ámbito de la sanidad. Tras el enorme crecimiento de los dispositivos inteligentes basados en el IoMT, el campo médico está adoptando soluciones robóticas no sólo para las operaciones, sino también en procesos de rehabilitación (Figura 4) o incluso para tratar a varios pacientes al mismo tiempo.

Acceso médico semántico
El acceso médico semántico basado en el IoMT es un sistema fundamentado en servicios que ofrecen información médica sobre enfermedades y sus consecuencias. Así, los usuarios pueden entender las enfermedades subyacentes, los medicamentos que deben tomar, las precauciones a adoptar y cualquier otra información relacionada. Todo ello puede resultar de especial utilidad a la hora de ayudar a elaborar una tabla de dietas, una charla sobre ejercicios, horas de sueño, etc. También puede ayudar en la correcta interpretación de señales vitales típica como la presión arterial, la frecuencia cardíaca, el nivel de oxígeno, el nivel de glucosa, entre otros. Podría decirse que el fin último de este tipo de servicio es mejorar la educación clínica de la población general, así como tener pacientes mucho más informados.
Control de los efectos (secundarios) de los medicamentos
Los medicamentos juegan un papel vital para las personas y un consumo adecuado suele proporcionar los mejores resultados. No obstante, un uso incorrecto puede causar serias complicaciones y ser en general perjudicial para la salud. Por lo tanto, para hacer frente a estas situaciones, surgen en este contexto sistemas de control de la reacción a los medicamentos basados en el IoMT, de forma que el paciente puede comunicarse con los médicos en cualquier momento y desde cualquier lugar. Pero no solo eso, sino que, a diferencia de los sistemas tradicionales, se puede obtener información esencial sobre los medicamentos y monitorizar su ingesta, así como medir de forma continua los efectos secundarios de los mismos en el comportamiento y fisiología del paciente.
Apoyo en emergencias
Los sistemas de apoyo en emergencias basado en el IoMT proporcionan información en tiempo real de los pacientes a sus familiares en caso de emergencia. Con ellos es posible realizar un seguimiento en tiempo real para que, en caso de accidente o cualquier otra crisis, se pueda rastrear a las personas y enviarles apoyo inmediato, lo que en muchos casos podrá ayudar a salvar la vida de los individuos. Este tipo de sistemas es especialmente beneficioso para las personas mayores, los niños o los individuos que padecen algunas enfermedades crónicas que puedan ser susceptibles de producir una situación de riesgo crítico, como ciertas cardiopatías, trombosis cerebrales o problemas pulmonares.