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2. La “época daliniana” de García Lorca

Como hemos visto en módulos anteriores, será a mitad de la década de los 20 cuando Lorca se enfrente de un modo intenso con el debate estético de las vanguardias. 

Lorca llega a Madrid en 1919 y en los siguientes años, entre 1922 y 1926, vive entre esa ciudad y Granada. Esa alternancia y, por tanto, el pasar de una ciudad con una posición cultural excéntrica a la que ocupaba el lugar central, Madrid, y empezar a tener él mismo un lugar destacado en los ambientes literarios madrileños va a tener un peso fundamental en el establecimiento de su nueva concepción de la poesía. 

Salvador Dalí será uno de los nuevos amigos a los que García Lorca va a conocer en Madrid, en la Residencia de Estudiantes. Como ha explicado Soria Olmedo, en la Residencia los “rasgos distintivos de esos años son la apertura a la vanguardia —bajo los signos sucesivos y contradictorios del cubismo y el surrealismo— y la camaradería masculina, sexual” (2004: 130-131). Como hemos visto en semanas anteriores, en concreto en el módulo 2, la amistad con Dalí quedará reflejada y celebrada en la «Oda a Salvador Dalí», que García Lorca dedica al pintor y en la que expone tanto su amistad como un programa estético común bajo el signo del cubismo, centrado en los conceptos de la pureza y la deshumanización.

Figura 1: Federico García Lorca en el Laboratorio de Histología de la Residencia de Estudiantes. Fuente: Archivo Fundación FGL.

La importancia de Dalí en el proyecto lorquiano es tan decisiva que especialistas como Mario Hernández proponen hablar de una “época daliniana” en la trayectoria de García Lorca:

Del mismo modo que Rafael Santos Torroella ha delimitado una ‘época lorquiana’ en Dalí, cabría postular, por tanto, la existencia recíproca de una etapa o época daliniana en Lorca, índice una vez más de su capacidad de absorción y de integración en su propio estilo de los estímulos ajenos, adecuadamente transformados” 

 Mario Hernández (1989: 270).

 

Según Santos Torroella (1984: 17-18), la “época lorquiana” de Dalí se sitúa entre 1926 y 1929, y en ese mismo periodo habría que datar la “época daliniana” de García Lorca.