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2.1 Las acequias

Según el Diccionario de la Lengua Española, una acequia es un canal o una zanja por la que puede fluir agua para regar y para otros fines. Las redes de acequias forman los sistemas de regadío convencionales y son un sistema de transporte y distribución de agua por gravedad que permite que el agua llegue a las superficies regables. 

Desde el punto de vista hidráulico, las acequias son canales abiertos, es decir, el agua está en contacto continuo con la atmósfera, en los que el agua circula aprovechando la fuerza de la gravedad. Las acequias pueden estar revestidas en su base y en sus laterales con algún tipo de material impermeabilizante o simplemente estar excavadas en el terreno sin revestir. En la actualidad, es el cemento el principal producto utilizado para el revestimiento de las acequias, pero también se han utilizado la cal hidráulica, lajas de roca, arcillas y otros materiales geológicos de baja permeabilidad. Con todo, hay numerosas acequias que han estado y están sin revestir. 

Son muchos los motivos por los que es conveniente conocer el caudal que circula por una acequia. Un área regable requiere de una cantidad de agua para cubrir la demanda evapotranspirativa del cultivo que se pretende regar. Tanto las acequias principales como las secundarias o ramales deben estar diseñadas para transportar el caudal que cubra esa demanda. El tiempo de los turnos de riego es distinto según el caudal que circula por la acequia. Las concesiones administrativas de agua que los organismos de gestión del agua conceden a los regantes reflejan el volumen de agua que se destina al riego y el caudal que se puede detraer de una corriente de agua superficial. Para conocer ese caudal y ese volumen, se debe medir el caudal que circula por las acequias. El deterioro de las acequias puede afectar a su capacidad de transporte. Esa afección se conoce midiendo los caudales. Hay algunas acequias, como las acequias de careo de Sierra Nevada en el sur de España (Granada y Almería), que están diseñadas para infiltrar agua en el subsuelo y, de este modo, recargar los acuíferos que posteriormente son usados cuando las aguas superficiales se agotan. Para conocer el agua que se infiltra por estas acequias, hay que medir el caudal cada cierta distancia y así comprobar qué agua se infiltra por cada tramo medido. Todos estos motivos hacen necesario conocer el caudal que circula por una acequia. El objetivo de este módulo del curso es el de saber, de forma muy elemental, cómo se puede medir el caudal de agua que circula por una acequia. 

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