Se basan en el sentido del tacto, que puede detectar cambios
en la rugosidad de la superficie, vibraciones o pulsaciones. Un ejemplo, se
tiene en los teléfonos móviles y relojes inteligentes que por medio de
vibraciones nos comunican la producción de algún evento.
En general hace referencia a la comunicación
persona-computador por medio de tocar, sentir o manipular objetos simulados en
entornos virtuales y en sistemas por control remoto.