La IA generativa es cierto que está cambiando la labor y el pensamiento del bioinformático. Pienso que ya no se trata tanto de escribir código desde cero y golpearte contra una pared invisible, sino más bien de su interpretación, validación y detección de errores. Estas herramientas son geniales porque ahorran una cantidad de tiempo brutal, pero hay que tener un pensamiento crítico y biológico en todo momento. Personalmente, soy partidario de utilizarlas como un apoyo (sobre todo en tareas repetitivas).