En Alemania, los Wässerwiesen se extendieron por zonas como la Selva Negra, Baviera, Renania-Palatinado y Turingia. Ya en el siglo XIX existían escuelas especializadas (Wiesenbauschulen) para formar a ingenieros dedicados a la gestión de praderas de regadío. Los sistemas se basaban a menudo en tablas inclinadas o con dorso, según los métodos descritos por Thaër o Troll (1937).
Además de la producción de forraje (hasta 2,5 t/ha), estos sistemas tenían efectos beneficiosos sobre la biodiversidad (por ejemplo, Lychnis flos-cuculi, Polygonum bistorta) y la regulación del agua. Su abandono en el siglo XX provocó la desaparición de especies acuáticas como la Margaritifera margaritifera (mejillón perlado).
En la actualidad, se están llevando a cabo proyectos de restauración ecológica, como en Speyerbach y en la región de Spessart. El trabajo cuenta con el apoyo de estaciones biológicas, como la de Oberberg-Strombach (Westfalia).
Elmstein-Breitenstein