Estos modelos cuentan experiencias particulares, pero con unos resultados satisfactorios en el aprendizaje de los estudiantes. Por lo que adaptar estas experiencias a otros escenarios es posible independientemente de la etapa educativa y asignatura (Romero-Rodríguez, 2020). De modo que los docentes que quieran iniciarse en el m-learning tienen a su disposición modelos de éxito como referencia.
Los aspectos comunes que se remarcaron en las experiencias fueron: (i) la explicación previa del contenido; (ii) resolución de problemas de modo eficaz; (iii) realización grupal de las tareas por parte de los estudiantes; (iv) la experiencia se aplicó durante varios años, es decir, es continua en el tiempo o pretende serlo; (v) la evaluación se basó en la autoevaluación o participación de los estudiantes (autorregulación); (vi) hay una alta satisfacción en las experiencias, donde se resaltó el aumento de la motivación de los estudiantes y el logro de un aprendizaje significativo (Romero-Rodríguez et al., 2020).