Las primeras reglas conocidas relacionadas con el riego y la regulación del uso del agua datan de la era del rey babilónico Hammurabi (1792–1750 a.C.), que elaboró un código de leyes basado en reglas sumerias anteriores. El Código de Hammurabi introdujo tres conceptos clave que sentaron las bases para la gestión colectiva de la irrigación (Krasilnikoff y Angelakis, 2019; Angelakis et al., 2020):
Distribución proporcional
Distribución proporcional, mediante la cual el agricultor recibe agua en proporción a la cantidad de tierra cultivada.
Definición de responsabilidad individual
Definición de la responsabilidad individual del agricultor hacia la comunidad, protegiendo las secciones del canal en su propiedad y aceptando las reglas comunitarias como los turnos de agua y la responsabilidad por daños causados a los vecinos, ya sea por negligencia o malicia.
Distribución del agua y políticas
Distribución del agua y políticas de los acuerdos de irrigación, considerados una responsabilidad colectiva de los agricultores beneficiarios.
Estos conceptos normativos conformaron las bases del desarrollo del riego en la región y numerosos países los han retomado en la actualidad para asegurar una óptima gestión a través de la participación de los agricultores (Bazza, 2007).